11 de abril de 2015

¡Hola de nuevo! Cuaderno de chino


Buenasss, ¿qué tal? ¡¡Madre mía, cuánto tiempo sin escribir por aquí!! La verdad es que no tengo excusa. Podría decir que no he tenido tiempo pero no sería del todo cierto. Lo que pasa es que las prioridades cambian según el tiempo libre del que disponemos y se me hace más rápido y cómodo publicar en Instagram. Esto no quiere decir que abandone completamente el blog pero sí es la causa de que haya periodos de tiempo en los que no publique aquí. Por eso, os dejo de nuevo en enlace a mi perfil de IG, para que no os perdáis nada y el de facebook. Estaré encantada de veros por allí también. :)

Y después de soltaros el rollo vuelvo a la carga con la esperanza de intentar retomar esto, quizá no de forma tan asidua como me gustaría pero al menos sin desaparecer por completo ya que en el fondo me gusta compartir por aquí también un poquito más de mí y no solo a través de fotografía, que según se mire a veces se me quedan cosas que contar en el tintero.

2015 ha empezado genial, mi vida empezó a cambiar un poco allá por finales de noviembre porque conseguí un trabajo para la campaña de navidad que me permitía ser un poco más independiente y ese fue el detonante que hizo que los reyes me trajeran un trabajo de lo mismo pero para un periodo de tiempo más estable. Y resulta que ese trabajo me encanta y hace que me sienta muy feliz no solo por eso sino por la cosa más nimia :) A menudo voy con una sonrisa pintada en la cara sin ninguna razón aparente y me invade una sensación de felicidad que es difícil de explicar.

Anyway, en septiembre cuando aún o trabajaba salieron unos talleres en el centro joven de mi ciudad de diferente temática y uno de ellos era de chino, así que ni corta ni perezosa me lancé de cabeza y me apunté. Es un idioma muy interesante pero a la vez muy complicado que requiere mucha constancia y de las primeras cosas que hice fue ir a comprar un cuaderno para tunearlo. Lo quería sencillo y resistente así que compré uno con una cubierta de polipropileno, lo desmonté y forré con un papel de la colección de Botanical Tea, que es suuuperbonita. Le hice un adorno en forma de corazón con un trocito de cartón forrado del mismo papel, lo barnicé con gloosy accents y lo até a la espiral con un poco de hilo de punto de cruz y voilà. ¡Aquí lo tenéis!

   
Es bastante sencillo pero como es algo a lo que le voy a dar uso no quería ponerle mucho más. ¡Hasta pronto! 

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